26 may 2009

TRENTO, LA CIUDAD PINTADA

Hoy, visitando el Castello, he vuelto a ser atrapada por la magia de Trento, ésta cada vez más hermosa ciudad pintada. Y no sé cómo llamar al escalofrío que me recorría mientras subía las escaleras del Castelvecchio y los muros cargados de imágenes a color me saludaban.

No admiro los símbolos religiosos pues me recuerdan las atrocidades cometidas en nombre de algo que un día llamaban Dios, pero reconozco las manos y las ideas de los artistas que fueron capaces de crear lugares como el Castello del Buonconsiglio, lugares de belleza sorprendente y siempre admirable.

Lo mejor, asomarse a la “terraza” de la logia veneziana, y poder ver el espectáculo que se extiende a los pies del castillo: Trento, eterna y mil veces recorrida, con la Torre Verde o el Duomo entre otros puntos reconocibles para ayudarme a trazar un plano mental de la ciudad. El monte Doss Trento como símbolo del refugio, de un lugar aislado pero asequible donde en su día se defendían de ataques externos, y que hoy persiste, protegido por el río y el Bondone, algo esperpéntico con su forma de tarta aplastada que se alza entre los edificios trentinos… El Bondone, inmenso monte repleto de caminos por recorrer, ahora oscurecido por el efecto de un lejano temporal, misteriosa montaña de inalcanzable proximidad… Trento, ciudad pintada, cuántas historias me llevo de tus calles, y hoy a punto como estoy de abandonarte presiento que el recuerdo de tus imágenes caminará siempre conmigo.

Trento (Italia), 10 de agosto 2006




1 comentario:

  1. Enhorabuena Vico, me encantan los relatos sobre tus viajes, a ver si es verdad y me animo a compartir en tu blog algunas de nuestras salidas juntas.
    Que no decaiga esa emoción y el detalle con el que cuentas esos viajes por los mapas vivientes.
    Un beso. Sil

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