19 jul 2009

LOS MOLLES

(Por Pablo Recabal)




http://www.flickr.com/photos/chonpilas/2415694368/


No estoy de viaje, de hecho estoy sentado en un escritorio, y lo mas parecido a un viaje son las aventuras diarias que tengo en bicicleta desde la casa al trabajo y de vuelta. Añoro la sensación que se tiene cuando se está de viaje. Es más, quisiera experimentar siempre esa sensación, o al menos por un período muy prolongado de tiempo, pero tampoco sé si es posible, ya que cuando estoy de viaje generalmente no soy consciente de esa sensación. No estoy de viaje, pero quisiera estarlo, quiza porque todas las veces que he viajado lo he hecho ligero de equipaje: una forma fácil y socialmente aceptada de desprenderse de todas las cosas que no nos son escenciales, de no contestar el telefono, de dormir hasta tarde, de vivir nada más que el momento.

Los Molles es el lugar que más me gusta de Chile. Para mí es un viaje completamente distinto al viaje que explico arriba: voy ahí desde chico; con mi familia casi todos los años, a veces mas de una vez al año, otras veces sin ir por varios años; y últimamente con amigos, pero siempre quedános en una casa o en una cabaña. Casi que no es un viaje, porque ya lo siento como si fuera mi casa, al menos eso me gustaría. Hay un restorán ahí que se llama el Pirata Suizo. Envidio un poco al suizo: vive casi todos los días del año en ese paraíso, cocina una comida exquisita, comparte con los clientes, tiene un dvd en el que pone videos de Miles Davis y de Rock Clásico. El se define como un hippe que no bajó los brazos cuando su modelo se derrumbó. En fin, me estoy desviando del tema... lo que más me gusta de Los Molles es la naturaleza. Terminando el pueblo, se extiende un sitio de muchas hectáreas en donde se encuentra de las mas variadas especies animales y vegetales, de las cuales como no soy ni biólogo ni científico solo puedo mencionar a los lobos marinos, jugetones se suben a la roca y aullan tan fuerte que se escucha a kilíometros de distancia. En cuanto al resto, sólo puedo dar fé de que hay un sin fin de otros bicharracos y plantitas cada uno con su mundo pero cada uno parte de ese mundo, tan macro y tan micro. Poco intervenido por el hombre definitivamente, y cuando tenga plata me lo voy a comprar para asegurarme de que siga siendo así. El mar choca (casi siempre) fuerte contra las rocas y las ha moldeado de una forma indescriptible, encontrándonos en distintas partes con los roqueríos más lindos que he visto en mi vida, con saltos de agua impresionantes, con piscinas naturales, con cuevas y castillos, con playas escondidas llenas de conchas de locos, con las cenizas de mi abuelo que está mirando el mar.

1 comentario:

  1. Hola. Me llamo Mon. Estaba buscando información sobre los Molles para refrescar mi viaje por Chile de unos meses atrás y escribir un artículo sobre él y me he encontrado con tu blog.Me ha gustado leerte.Me han gustado los versos que eliges. Nuestro blog es http://juanjoymon.blogspot.com. Hemos viajado seis meses por el mundo y uno de nuestros lugares favoritos de Chile es, sin duda, y al igual que tú, Los Molles.

    ResponderEliminar